Dos espirales se unen para formar a la izquierda una cabeza de mujer y a la derecha una de un hombre en una banda sin fin que las enlaza desde el cerebro hasta el cuello pasando por la frente y donde se observan absolutamente todos los rasgos faciales de cada uno de ellos como pueden ser la nariz, los ojos, el pelo, la boca e incluso la barba-bigote del hombre.Como en muchos grabados de ESCHER, se representa la unidad de una realidad dual. La ilusión de volumen está reforzada por unas esferas que flotan delante, detrás y dentro de ambas caras.


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