martes, 20 de enero de 2009

La relatividad

Una de sus obras más famosas fue la de la Relatividad, hecha en 1953 muestra cómo la fuerza de gravedad se ejerce según tres ejes diferentes, y cada uno define un mundo distinto. Así, diferentes personas comparten una misma vivienda sin enterarse en absoluto de la existencia de quienes se rigen por otro eje gravitatorio.
Según Escher todo es relativo, y aquí lo demuestra. Si alguien te dice que en un mismo tramo de escalera dos personas, colocadas en el mismo sentido de marcha, una sube y la otra baja, lo considerarías imposible. Pues aquí lo tienes representado. Es como si fuesen dos mundos distintos pero juntos, dos dimensiones en una.
Realmente es mareante comprobar como un tramo de escalera es utilizado por sus dos partes, arriba y abajo ¡ y sin embargo las dos personas bajan !.
Todo se mezcla, arriba-abajo, frontal-lateral... La ausencia de color (es una grisalla) y el rayado de las superficies consigue aumentar el efecto de confusión que la obra nos produce.

Las paredes de este espacio cúbico pueden ser interpretadas como suelos o techos. Las escaleras que las unen no hacen más que resaltar el efecto: por ejemplo la superior en la que dos figuras suben y bajan por la misma simultáneamente.




Escher se distinguió por su carácter dualista, un rasgo que se reflejó en su constante creación de mundo contrapuestos a la realidad: en un mismo tramo de la escalera a dos personas, colocadas en el mismo sentido de marcha, una sube mientras que la otra baja.

Debemos resaltar tambien que las escaleras contradictorias forman un triángulo, que representa la armonía, la proporción y la racionalidad. En el dibujo de Escher la punta del triángulo apunta hacia abajo.

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